Diálogo entre una humana y su musa perdida!
Hoy no tengo una guitarra, ni un laúd jamás toqué, ya no encuentro palabras. porque el Larousse guardé. Me asomo a la ventana y ya no hay locos por las calles, eso dicen.... Ahora sólo los cuerdos caminan y mandan y tiran bombas, mientras guían nuestros ojos hacia la luna, la luna de siempre, ¡La luna de nunca! Esa esfera de yeso que pretenden vendernos, mientras el pulso se apaga en las escuelas. Dicen que la nada es el fin. Quizá no necesite cuerdas para que vibre el aire, ni lecciones de fisica para entender el cielo. Ojalá que los locos recuperen las calles, que el blues me devuelva el silencio.