Camino a Shangri_là.
Navegaba en su memoria rastreando el origen del hilo, ansiando el rincón preciso que la poesía —y solo ella— había esculpido. Shangri-La... su refugio de vidas! Ese desván de datos olvidados, donde los besos aún son añoranzas, el laboratorio de las caricias dulces y el prisma donde estalla su arcoíris. ¡Su coordenada perdida! Cuando la razón dolia tanto.. ¡Su paraíso en un pliegue del tiempo!