Camino a Shangri_là.
Navegaba en su memoria
rastreando el origen del hilo,
ansiando el rincón preciso
que la poesía —y solo ella— había esculpido.
Shangri-La... su refugio de vidas!
Ese desván de datos olvidados,
donde los besos aún son añoranzas,
el laboratorio de las caricias dulces
y el prisma donde estalla su arcoíris.
¡Su coordenada perdida!
Cuando la razón dolia tanto..
¡Su paraíso en un pliegue del tiempo!

Un pensamiento se fuga de un frágil silencio en cada palabra.
ResponderEliminarGracias Poeta
Besotes
Tu siempre lees entre líneas!
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