Eclipse de 100 años...2026.
Llevo un siglo esperándote,
girando como el Planeta Nueve ,
en la sombra,
invisible para los que estudian
lo que ya conocen.
Tú eres mi enana roja,
pequeña y ardiendo por dentro,
la que quema despacio
y no se apaga en una noche.
Ven... atraviesa mi Nube de Oort,
ese cinturón de hielo y miedo
que puse alrededor de mí
para que nadie llegara tan lejos,
y pudiera encontrarme.
Tú llegaste.
Y cuando por fin tu cuerpo
tape mi luz entera,
que no quede un rincón de luz y
el mundo quede a oscuras,
mostrando tu redondez a los necios.
Tú me hiciste dimensión nueva.
Un pliegue en el espacio,
para poner tus manos
y el fantasma de todas las veces
que no me dejé eclipsar.
Que dure lo que dura un eclipse:
apenas minutos,
pero que en esos minutos
sea sombra total,
piel contra piel,
sin luz que nos delate,
sin nada de nosotros
que se quede sin tocar.

Hace unos 3500 años, los egipcios dividieron el día en 24 partes al observar el sol y las estrellas. Desde entonces la vida tiene medidas, a excepción del amor, muy bien expuesta en la máxima mística de «la medida del amor es amar sin medida» atribuida a San Agustín pero que en realidad escribió San Bernardo de Claraval.
ResponderEliminarGracias Poeta
Besotes
Q hago contigo mi compañero de bailar con las palabras...San Bernardo de Claraval, prepárate que voy de cabeza!
ResponderEliminar